Hay cientos de libros interesantes y, por desgracia, el tiempo es limitado. Mi ritmo de lectura no es el mejor: ando por unos 20 libros al año, lo que viene a ser un libro cada dieciocho días. Si el libro tiene 500 páginas, eso son unas 28 páginas diarias. Con esas cuentas en la cabeza, elegir bien el siguiente título pesa casi tanto como leerlo. De hecho, en cuanto termino un libro suelo pasar un par de días revisando mi lista de candidatos hasta decidir cuál será el próximo. Este es el procedimiento que sigo.

En primer lugar, todos los libros que me gustaría leer —y que voy comprando poco a poco— los tengo clasificados en una base de datos de Notion.so (excelente herramienta que combina Word y Excel en una sola aplicación y que además es gratuita en su plan personal). Cada libro es una entrada con sus propiedades, así que puedo montar vistas y filtros a medida: una para lo que estoy leyendo, otra para lo pausado y otra para la cola. Si Notion no convence, cualquier hoja de cálculo hace el apaño; lo importante es que sea rápida de consultar y fácil de ordenar.
Los clasifico según el estado en que se encuentran: un libro que empecé y por algún motivo he pausado, uno que estoy leyendo ahora mismo, uno marcado como próxima lectura y el resto en cola.

Entre los seleccionados como próximas lecturas establezco un índice al que he llamado UIU, que resume cada libro en tres parámetros:
- Utilidad: cuánto me va a servir lo que cuenta, ya sea para algún proyecto o para algo que quiero entender mejor.
- Interés: las ganas que tengo de leerlo. Es el factor más subjetivo y también el que más cambia con el tiempo; lo que hoy me parece imprescindible puede dejar de apetecerme en dos semanas.
- Unicidad: cuánto aporta el libro que no pueda encontrar en otro sitio. Un buen libro sobre un tema del que ya tengo cinco en la estantería puntúa menos que el único libro decente sobre algo raro.
Lo interesante de tener los tres números en la misma tabla es que puedo comparar cosas que no tienen nada que ver entre sí: un ensayo de matemáticas y una novela acaban ordenados en la misma lista.

Con el tiempo el método ha ido cambiando: hay libros que entraron con un UIU altísimo y llevan años en cola, y otros que subieron de golpe porque un proyecto me obligó a leerlos antes de tiempo. Al final la lista no decide por mí, pero al menos me obliga a justificar por qué un libro va antes que otro.
Edited: 14/10/2026: En este momento no lo sabía pero este fué mi segundo mecanismo de catalogación de mi Librería y uno de los que mas me duraría hasta la llegada del gran y unico: Quadrivium Library.
